Si el problema está definido
Revisamos el alcance, los sistemas y los datos para proponer una primera entrega.
Automatización de procesos
Revisamos cómo funciona el proceso y construimos software, integraciones o sistemas de IA para reducir tareas manuales, errores y pasos innecesarios. La solución debe encajar con las herramientas y las personas que ya trabajan contigo.
Escenarios habituales. Cada uno se estudia con los sistemas y los datos de la empresa antes de decidir cómo resolverlo.
Documentos
Documentos que requieren clasificación, extracción de datos y revisión. Definimos las validaciones y cómo se revisan las excepciones antes de poner el sistema a trabajar.
Sistemas
Información que se pasa a mano de una herramienta a otra o se concilia en hojas de cálculo.
Tareas
Trabajo que sigue reglas conocidas y se repite cada día, cada semana o con cada pedido.
Información
Conocimiento repartido en documentos y carpetas que dificulta encontrar respuestas y ejecutar el trabajo.
Revisamos el alcance, los sistemas y los datos para proponer una primera entrega.
Analizamos el proceso y priorizamos las mejoras antes de construir. Llamamos a este análisis Radiografía Operativa: vemos cómo se trabaja en realidad, dónde se pierde tiempo y qué merece la pena mejorar. El método depende de los datos disponibles.
Los entregables concretos se fijan al delimitar el proyecto.
Antes de empezar definimos contigo una referencia inicial y las métricas que vamos a observar, como el tiempo por tarea, las intervenciones manuales o los errores detectados. Así la mejora se comprueba con datos del propio proceso.
No; elegimos software, reglas, integración o IA según el trabajo.
Lo estudiamos; el objetivo es aprovechar los sistemas existentes cuando sea viable.
Sí, con un alcance acotado.
Se definen su detección, revisión y responsabilidad antes de operar.
Ese contexto nos permite comenzar.